lunes, 22 de agosto de 2011

LA SORPRENDENTE RIQUEZA HIDROLÓGICA DE CASTILLEJA DE GUZMÁN



                                                                         NUESTRO ARROYO DE LOS ALFILERES
Aljibe Tardoromano
El arroyo es un curso vivo de 2 km de recorrido cuya cabecera se ubica en las inmediaciones de la urbanización del Señorío, Los Alfileres es tributario del Arroyo de las Cañadas de Montijo que nace en Valencina en las cercanías de las antenas  y que,  pasando canalizado subterráneamente bajo Camas, desemboca en el Guadalquivir a la altura del Cortijo de Gambogaz.
Constituye este arroyo un elemento dentro de nuestro municipio de gran valor patrimonial, paisajístico y medioambiental por propiciar gran diversidad avifaunística y botánica que le hace merecedor de estar inserto dentro del Paisaje Protegido de la Cornisa del Aljarafe recogido en el P.O.T.A.U.S.  además de colindar con el Área de Protección Paisajística del Bien de Interés Cultural de los Jardines Históricos de Forestier. 

Agua del arroyo
Su caudal, aunque variable,  perdura todo el año incluido los meses de estío, deleitándonos entre sus humedales con diferentes especies botánicas que van cambiando a lo largo de todo el año.
En un tiempo fue llamada “Cañada de Juan Ortiz” por ser ésta el dueño de los terrenos donde se ubica nuestro arroyo. Su actual topónimo es de “Los Alfileres”, según los lugareños debido a la planta Erodium vulgarmente conocida como “alfileres”, por su forma que se asemeja a un racimo de estos útiles, o también llamado “relojitos”. El erodium, planta anual con flores de color rosado, lilas o blancas florece de marzo a agosto y tiene propiedades diuréticas. Es una maravilla para los sentidos descubrir la gran diversidad de especies encontradas según la estacionalidad.
Flor de Escabiosa

 Es en los meses de invierno y comienzos de primavera, cuando encontramos el arum maculata; los bellos acantos, aún sin flor inundando con sus espectaculares hojas las laderas del arroyo; las vincaspervincas planta rastrera de flor morada que busca cobijo bajo el amparo de estos y se funde con ellos en un alegórico abrazo. El  aroma embriagador que desprenden los mastrantos junto a la desnudez que muestran descarados  y erguidos ailantos,  en esta época del año nos muestran un paisaje agradable a la vista y al olfato no menos atractivo que cuando nuestro arroyo se viste en verano y otoño con otra gama de colores y aromas; colores como el que nos muestran las cañas y los carrizos con sus verdes profundos que fue la materia prima de nuestros antepasados utilizándolos para la elaboración de  sus canastos, chozas y vestimentas. En esta época la flor de la zanahoria invade las laderas del arroyo, junto con la escabiosa que primero nos muestra su floración espectacular en los meses de Mayo y Junio hasta descubrirnos una serena madurez en los meses de estío convertidas en una preciosas  flores secas
  
 Flores secas de Escabiosa
Ocultos entre la fronda encontramos singulares vestigios de civilizaciones pasadas como el Aljibe tardorromano (S.IV-V d.c) perteneciente a una de las numerosas villas romanas que poblaron la zona. El conjunto está compuesto por un aljibe de noria de cangilones que se encajaba en dos arcos fajones laterales; la noria no se conserva desgraciadamente, aunque hay constancia que en la última época de utilización era de hierro, no descartándose que en un principio fuese de madera, el pozo del aljibe es circular y tiene más de 4 m de profundidad conteniendo en su interior agua de gran pureza que provenía del manantial que fluye del pozo del “ Peón Caminero “ habiendo sido utilizado desde el periodo calcolitíco.
La pureza del agua está reflejada por la existencia en la superficie de la “lenteja de agua” (lemma minor) siendo éste un bioindicador de su buen estado. La gran alberca de forma rectangular se ha estado utilizando hasta mediados del S.XX para regadío de las huertas locales.
Vista del arroyo desde Guzmán
Esta sorprendente mancha verde que constituye el cauce del Arroyo Alfileres es un tesoro incalculable un verdadero pulmón verde para Castilleja de  Guzmán que debemos mimar como si de un niño indefenso se tratase al cual se le debe preservar de las malas acciones de desaprensivos que no aman su patrimonio y no dudan en verter escombros que contaminan todo el paisaje y su medio natural.

Desde aquí os emplazamos a que os sumerjáis en esta auténtica joya natural para entender el amor por lo que nos rodea y os dejéis llevar por vuestros sentidos para disfrutarlo en su totalidad.
Autores/as
Eva Lozano y Ana Carrasco

No hay comentarios:

Publicar un comentario